El desentierro de los libros

La primera vez que recuerdo pensar a mi familia unida a la historia del territorio donde crecí, fue al escuchar la historia del entierro de los libros. Mis viejxs habían militado en agrupaciones estudiantiles y sindicatos a finales de la década del 60´ por lo que  tenían varias colecciones de libros de poesía y teoría política. En algún momento entre 1976 y 1977 enterraron la biblioteca en el patio de la casa de Burzaco,  luego de que el ejército se apostara en la terraza vecina apuntando a la puerta con ametralladoras buscando material que consideraba “subversivo”, en un operativo de rutina como lo hicieron con varias casas del barrio durante los varios años de dictadura.

Con el tiempo la historia fue variando y con la historia fueron apareciendo matices.

En el 2001, año atravesado por una de las mayores crisis institucionales del país, 25 años después del entierro, tuvimos la necesidad de excavar con la esperanza de encontrar algún indicio de la biblioteca, excavamos en diferentes lugares del patio de casa, pero no encontramos vestigios, el mapa se fue desdibujando de a poco en la memoria fragmentaria familiar.